Aprende antes de comprar

Cuánto cuesta mantener una vivienda en propiedad cada año

IBI, comunidad, seguros, suministros y mantenimiento: los costes recurrentes de tener casa que no incluye la cuota de la hipoteca.

Contenido del proyecto TuHipotecaFácil.es · Publicado el 11 de octubre de 2026 · Uso educativo

La hipoteca no es el único pago

Al calcular lo que puedes permitirte, muchos compradores se centran en la cuota. Pero ser propietario implica una serie de gastos recurrentes que no aparecen en el cuadro de amortización y que deben entrar en tu presupuesto desde el principio.

Ignorarlos es una de las razones por las que una hipoteca aparentemente asumible acaba generando tensión financiera.

Impuestos y comunidad

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) se paga cada año a tu ayuntamiento y varía mucho entre municipios. A él se suman las tasas de basuras u otras y, en algunas ciudades, un impuesto de circulación que no depende de la vivienda.

La cuota de comunidad cubre limpieza, ascensor, jardines y administración. Puede ir de unos pocos euros a cientos al mes según los servicios. Pide a la comunidad las últimas actas y comprueba si hay derramas aprobadas o previstas.

Seguros y suministros

El seguro de hogar es casi imprescindible y suele exigirlo el banco. Añade electricidad, agua, gas, internet y calefacción: sus importes dependen del tamaño y de la eficiencia energética de la casa.

Un certificado energético desfavorable anticipa facturas altas o una reforma pendiente. Mira la letra del certificado al comparar viviendas.

Mantenimiento y reparaciones

Una referencia orientativa es reservar cada año un porcentaje del valor de la vivienda, en torno al uno por ciento, para mantenimiento y reparaciones, aunque varía con la antigüedad y el estado. Una caldera, una fachada o una humedad pueden costar mucho.

Si compras una vivienda antigua, valora una inspección previa y negocia el precio con lo que detectes.

Cómo incluirlo en tu presupuesto

Suma cuota, IBI, comunidad, seguros, suministros y mantenimiento, y comprueba que el total no supera lo que puedes pagar con holgura. Mejor que quede margen que ir justo.

La calculadora te ayuda a ver la cuota; lo demás conviene estimarlo con datos reales de la vivienda concreta que te interesa.

Fuentes y límites

Los ejemplos son hipotéticos. Consulta también nuestra metodología y criterios de actualización.

Probar con mis datos

Sigue preparando tu compra