El banco evalúa riesgo, no solo ingresos
Dos personas con el mismo sueldo pueden recibir respuestas muy distintas. El banco valora la estabilidad de los ingresos, las deudas que ya tienes, el ahorro disponible y tu historial de pagos. Mejorar cualquiera de esos factores aumenta tus posibilidades y puede darte mejores condiciones.
Conviene empezar a prepararse unos meses antes de buscar vivienda, porque algunas mejoras requieren tiempo.
Reduce tu ratio de endeudamiento
El ratio de endeudamiento es el porcentaje de tus ingresos que destinas a pagar deudas. Muchas entidades consideran prudente que la cuota de la hipoteca, sumada a otras cuotas, no supere una parte de tus ingresos netos, a menudo en torno a un tercio. Cada euro que pagas por otros préstamos reduce lo que puedes destinar a la hipoteca.
Si puedes, cancela o reduce préstamos pequeños y evita financiar compras a plazos en los meses previos a la solicitud. Una tarjeta de crédito con pago aplazado también cuenta como deuda.
Aumenta tu ahorro
Los bancos suelen financiar como máximo un porcentaje del valor de la vivienda, habitualmente el 80 % para vivienda habitual. El resto, junto con los impuestos y gastos de compra, debe salir de tus ahorros. Cuanto más aportes, menos pedirás y menor será el riesgo para la entidad.
Un ahorro constante y documentado también transmite capacidad de gestión. Los extractos bancarios de los últimos meses son una de las primeras cosas que revisará el banco.
Revisa tu historial de riesgos
Las entidades consultan la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIR), donde figuran los préstamos y avales que tienes contratados, y ficheros de morosidad. Puedes pedir gratis tu informe de la CIR al Banco de España para comprobar que la información es correcta y que no aparece ninguna deuda que no reconozcas.
Si figuras por error en un fichero de morosidad, solicita la rectificación antes de pedir la hipoteca. Un dato erróneo puede bloquear la operación.
Estabilidad laboral y momento de la solicitud
Un contrato indefinido y cierta antigüedad facilitan la aprobación. Si estás a punto de cambiar de trabajo o de terminar un periodo de prueba, puede ser mejor esperar a tener una situación consolidada antes de solicitar la hipoteca.
Si eres autónomo, presentar las cuentas ordenadas y una actividad estable durante al menos un par de años marca la diferencia.
Mide tu punto de partida
La calculadora te muestra qué limita tu presupuesto, si tus ahorros o tus ingresos, y cómo cambia el resultado si reduces deudas o aportas más. Es una forma rápida de saber en qué te conviene trabajar.
Cuando tengas tu perfil preparado, una broker hipotecaria puede estudiar tu caso real y decirte si la operación es viable.
Fuentes y límites
- Banco de España: guía de acceso al préstamo hipotecario
- Banco de España: contratación de la hipoteca
- Banco de España: seguros hipotecarios
Los ejemplos son hipotéticos. Consulta también nuestra metodología y criterios de actualización.
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