Aprende antes de comprar

Qué casa me puedo permitir: de tus ingresos a tu presupuesto

Cómo combinar ingresos, ahorros, deudas y gastos para estimar el precio de tu vivienda sin confundir presupuesto con aprobación bancaria.

Contenido del proyecto TuHipotecaFácil.es · Publicado el 4 de octubre de 2026 · Uso educativo

Hay dos límites, no uno

Un sueldo suficiente para pagar una cuota no implica que tengas la entrada necesaria. Y disponer de muchos ahorros tampoco garantiza que puedas asumir cualquier pago mensual. Por eso conviene estudiar por separado la capacidad de pago y el dinero disponible para comprar.

La calculadora cruza ambos límites. El resultado es una referencia para filtrar viviendas y preparar preguntas para el banco. No incluye una evaluación completa de solvencia, la tasación de una vivienda concreta ni una oferta de financiación.

Prepara seis datos

Introduce la provincia, la situación laboral, los ahorros que puedes aportar, los ingresos netos mensuales del hogar, la edad del titular más joven y las cuotas de otros préstamos. Si cobras catorce pagas, reparte tu neto anual entre doce para trabajar con una media mensual coherente.

En los ahorros incluye solo lo que realmente destinarías a la operación. Si tienes 50.000 euros y quieres conservar 10.000 para emergencias y mudanza, simula con 40.000. Evita contar ingresos extraordinarios como si fueran permanentes.

Un ejemplo de esfuerzo mensual

Supongamos unos ingresos netos de 3.000 euros y otras cuotas de 200 euros al mes. Con un límite hipotético del 35 %, el margen de cuota hipotecaria sería 3.000 × 0,35 − 200 = 850 euros. Ese porcentaje es un supuesto del ejemplo, no un derecho a obtener financiación.

Después hay que comprobar si los ahorros cubren la entrada y los gastos. Si no los cubren, ese segundo límite reducirá el presupuesto aunque la cuota mensual parezca asumible. Nuestro resultado indica cuál de los dos límites pesa más en la simulación.

Personaliza las condiciones y compara

Abre Personalizar hipoteca para ajustar el plazo, el uso de la vivienda, si es nueva o usada y el tipo de interés. Cambia una variable cada vez: así sabrás qué ha provocado la diferencia. Una cuota más baja por ampliar el plazo puede implicar más intereses totales.

Cuando tengas una vivienda concreta, mueve el precio objetivo y revisa el desglose. Conserva margen para mantenimiento, comunidad, seguros y cambios en tus ingresos. Estos gastos cotidianos no quedan resueltos por el importe máximo que muestra una calculadora.

Del resultado a una decisión

Lleva tu simulación a las entidades con las que quieras estudiar la operación y pide condiciones comparables. Contrasta el tipo, el plazo, las comisiones y los productos vinculados. Revisa también las hipótesis fiscales de tu comunidad y el importe de tasación.

La IA puede ayudarte a localizar qué dato está limitando el presupuesto o explicar términos, pero no sustituye la información contractual ni la revisión de tu situación por un profesional.

Fuentes y límites

Los ejemplos son hipotéticos. Consulta también nuestra metodología y criterios de actualización.

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